Hi5!

25 03 2010

Me echábais de menos darlings?

momento WTF 0:10 patrocinado por nuestro sponsor





Chuck rulez

15 12 2009





La frecuencia que más mola!

7 10 2009

No hay día en que el crispómetro no se me altere. Hoy, entre otras perlas que me han disparado la glándula de la mala uva destaca esto: resulta que hay una frecuencia, la 17.4 kHz, que sólamente es capaz de oir la muchachada de hasta unos 25 años más o menos. A partir de esa edad, como otras tantas cosas, tu oido interno se empieza a cascar y pierdes la capacidad de captar esa longitud de onda.

Qué se le ha ocurrido a un lumbreras con visión de negocio? Pues distribuir un cacharrete que por el módico precio de 700 leros emite un puto ruido a unos simpáticos 100 Db en esta frecuencia más molesto que un eructo de Carmen de Mairena en la nuca.

Consecuencias: si no sois muy viejunos podéis catarlas en este enlace y unos altavoces. Si por desgracia vuestras sienes empiezan a blanquear y vuestros penes ya no son los martillos neumáticos repartidores de placer que eran antes, podéis comprar este simpático parato. Por fin podréis mantener a raya a esa peligrosa e incontrolable chusma que componen los menores de 30 años, enchufándolo en cualquier lugar frecuentado por ese despreciable colectivo que tantos problemas da.

Recientes declaraciones de su inventor, el ilustre catedrático en Joputismo Aplicado Dr. Paken de Copenhague, abren un abanico de posibles aplicaciones de este descubrimiento.

El Prof. Paken después de aliviarse

El Prof. Paken tras aliviarse

Es una innovación fantástica: puede ustez controlar a toda una manada de chavales borrachos en celo para que se larguen de su plaza, calle o portal! Y tódo con un simple mando a distancia! Incluso podemos evitar las campanas o pellas de la juventud rodeando los institutos con el sonido de nuestro parato en horas de clase e insonorizando el interior, de manera que si a algún listo se le ocurre salir afuera le hacemos aullar de dolor limpiamente y sin ensuciarnos las manos. Mientras, a su lado, los jubilados juegan a petanca tranquilamente.

Asesores de seguridad del ayuntamiento de Barcelona ya nos han pedido una importante remesa del cacharro para aplicar de una forma más eficiente la Ordenanza de Civismo y Subyugación: todo sea por servir a la Ciudadanía. Incluso nos han financiado a manos llenas la investigación de nuevas frecuencias audibles sólo por segmentos cada vez más específicos de la población para así reprimirlos cada vez mejor: ya estamos trabajando en descubrir las que afectan a colectivos despreciables como prestitutas, lateros y votantes de CiU. Estoy convencido que mi invento conseguirá hacer de ésta nuestra sociedad un lugar más justo, seguro y feliz.





Este tío es un sobón

21 10 2008

A Merkel no le gusta que Sarkozy la manosee

 

  • La canciller se ha quejado a la Embajada alemana en París de los modos “demasiado amigables” del presidente francés.

La canciller Angela Merkel se siente siempre un poco violenta cuando el presidente francés, Nicolas Sarkozy, de gestos latinos, le da golpecitos en la espalda, le pone la mano en el hombro, la coge del brazo o la premia con un beso. Según informa el diario suizo Le Matin, la mandataria se ha quejado de los modos demasiado amigables de su colega a la Embajada de Alemania en París, a la que ha pedido que haga llegar el mensaje al Elíseo.

Que no te me acerques tanto, pesao...

Que no te me acerques tanto, pesao...

Al parecer, no se trata de un rechazo personal. Simplemente, es una cuestión de diferencia cultural. “Tocarse no forma parte de la cultura alemana, y todavía menos de la cultura del este alemán”, explica a Le Matin Dorothea Hahn, corresponsal en París del diario berlinés Die Tageszeitung. Además, Merkel es protestante, lo que implica una cierta distancia entre los individuos, cierta austeridad tanto exterior como interior. La exhibición física de los sentimientos no es propio de los alemanes”, añade la periodista.

Sarkozy, por el contrario, no concibe la vida sin la proximidad de los cuerpos, necesita tocar a su interlocutor. Algo natural entre los franceses y, en general, en los países mediterráneos. A partir de ahora, quizá decida empezar a medir sus gestos.

Fuente: El País.com